"Eso del retiro es para cuando uno sea viejo." "Comprar tierra es para gente con mucho dinero." "Un lote no sirve si no lo vas a vender." Son frases que se oyen mucho cuando alguien empieza a pensar en cómo quiere vivir después de dejar de trabajar. Algunas tienen una parte de verdad, pero ninguna cuenta la historia completa. Vale la pena mirarlas de cerca, sin prisa y sin promesas fáciles.
Mito 1: un activo tangible reemplaza tu pensión
No. Y quien te diga lo contrario te está vendiendo algo. Un lote no sustituye un fondo de pensión ni un ahorro bien organizado, y no es asesoría financiera. Lo que sí puede hacer es sumarse a ellos. Mucha gente en Colombia prefiere no depender de una sola cosa: un poco en el sistema de pensiones, un poco en ahorro, y algo que se pueda ver, visitar y usar. Tener algo así no te da una cifra garantizada. Te da control, y una forma distinta de relacionarte con tu plan de retiro.
Mito 2: tienes que tener todo el dinero de una vez
Depende de quién venda. En proyectos con financiación directa del desarrollador, sin bancos de por medio, el esfuerzo se reparte en el tiempo. En Altos de Yariguíes, por ejemplo, se puede reservar un lote desde $20.000.000 COP. En la etapa 1 la financiación llega hasta 7 meses, y en la etapa 2 hasta el 40% del valor del lote en 22 meses, según el lote elegido. Los lotes van de $395.000.000 a $550.000.000 COP, según ubicación, vista y topografía, y son de 1.250 m² en adelante. No es un pago pequeño, y no pretendo decir lo contrario. Solo que no tiene por qué ser un golpe único.
Mito 3: un terreno es tierra quieta que no se disfruta
Esta es la idea que más me gustaría desmontar. Un lote con infraestructura ya construida es otra cosa. En Altos de Yariguíes las vías en placa huella, el alumbrado público solar, el cableado subterráneo y el punto de agua potable con su propia planta de tratamiento ya existen, no son promesa. Hay piscina panorámica con vista al embalse, bar social, senderos ecológicos por bosque nativo y parque para perros. Cada lote se entrega con su matrícula inmobiliaria propia, y puedes construir con Proyecto Girasoles o con otra constructora, respetando el manual del propietario. Hay además una casa modelo construida, abierta a visitas.
Pensar el retiro con algo tangible no tiene que ver con adivinar el futuro, sino con decidir qué quieres tener a tu alrededor cuando llegue. Si algo de esto te hizo preguntarte cómo sería, lo más útil es ir, mirar y hacer tus propias cuentas con calma.