Imagina que mañana te regalan una mañana libre en el agua y solo puedes escoger una cosa: ¿kayak, paddleboard, jet ski o wakeboard? No hay respuesta correcta, pero la pregunta dice mucho de qué tipo de fin de semana quieres tener. En el Embalse de Topocoro, conocido en Santander como "el mar de Santander", las cuatro opciones están sobre la misma agua, y vale la pena pensar cuál va contigo antes de llegar.
¿Quieres ir despacio o quieres adrenalina?
Esta es la primera pregunta, y ordena casi todo lo demás. Si lo tuyo es el ritmo tranquilo, el kayak y el paddleboard te dejan avanzar a tu propio paso, mirar la orilla, el bosque y las montañas, y conversar con quien va al lado. Si lo tuyo es la velocidad, el jet ski y el wakeboard cambian el ritmo por completo: estela, salpicaduras y mucho movimiento. Ninguna opción es mejor que la otra. Son dos maneras distintas de usar el mismo embalse, y mucha gente termina probando las dos en un mismo fin de semana.
¿Vas solo, en pareja o con toda la familia?
La segunda pregunta es con quién. El kayak doble es una buena forma de compartir el agua entre dos personas. El paddleboard invita a ir en calma y a tomarse el tiempo. El wakeboard y el jet ski suelen funcionar mejor cuando hay un grupo que se turna y se anima desde la orilla. Pensar en la compañía te ayuda a elegir el plan, y a decidir qué quieres dejar para otro día.
¿Qué tan cerca quieres estar de la zona náutica?
La tercera pregunta es práctica y casi nadie la hace: ¿qué tan lejos queda el agua de donde duermes? Altos de Yariguíes está a 500 metros de los juegos náuticos del embalse, y a 50 minutos de Bucaramanga por la antigua vía a Barrancabermeja, pasando por el paradero La Renta, justo después de un pare, y luego siguiendo derecho. Para quien tiene un lote en el proyecto, eso significa que el plan de agua no depende de una larga logística de ida y vuelta. Y cuando termina el día, el club social, con su piscina panorámica con vista directa al embalse y su bar social, está en el mismo lugar donde descansas.
Si algo te hizo pensar en tener tu propio espacio cerca del agua, puedes conocer el proyecto en persona. La casa modelo ya está construida y abierta para recorrerla, y cada lote se entrega con matrícula inmobiliaria propia. Mientras tanto, la pregunta sigue en pie: ¿cuál sería tu primer deporte?